Sobre el curso

Una introducción al modelo Alicante y Proyectos Zero

En 2011, con la introducción del Proceso de Bolonia, se inauguró en Alicante el curso de Proyectos Zero (PZ). Una experiencia docente de introducción al proyecto de arquitectura cuya principal característica ha sido que antiguos alumnos egresados de la misma escuela tomaban las riendas de pequeños grupos de alumnos de primer curso. Más de 60 “profesores” jóvenes y 600 alumnos han participado durante estos cinco años en la experiencia con la realización de una rica constelación de acciones docentes basadas en la libertad creativa y el fomento de la subjetividad.
Como explica Enrique Nieto (2012:422-3), esta experiencia se inspiró en la propuesta de Alvin Boyarsky en la escuela británica Architectural Association (AA). En los convulsos años 70 del pasado siglo, Boyarsky desafió las tradicionales estructuras reproductivas de la profesión en un intento posmoderno de refundar el papel de la universidad en la arquitectura como el lugar de reinvención disciplinar (Sunwoo 2012). No es casualidad que ambas experiencias se dieran en momentos de crisis económica en la que la profesión de los arquitectos ha sido fuertemente cuestionada. Boyarsky planteó un “mercado para el intercambio de ideas”, muchas veces contradictorias entre ellas, en el que la crítica, de la arquitectura y la sociedad, tenía un papel fundamental y el papel de la institución era “poner la mesa” para que este intercambio ocurriera y con el deseo de que este provocara una nueva cultura arquitectónica (íbid.).
Después de cinco años, el propósito de esta propuesta, Proyectos Zero 2.0 (PZ 2.0), es profundizar el modelo para conseguir esa intensa conversación realmente ocurra. Pero quizá con un carácter menos heroico y más lírico, es decir, más centrado en las personas concretas que participan en la experiencia que en los retos que el experimento docente plantea a la instituciones universitarias y profesionales. Esto significa, como Jose María Torres Nadal proponía en la última edición de PZ, pasar “del acontecimiento en sí, de su pura presencia, al cuidado del acontecimiento”.

castellers

Proyectos Zero 2.0: Una comunidad de práctica(s)

Este curso tiene la función de introducir a los nuevos alumnos en el proyecto de arquitectura, concretamente en el proyecto de arquitectura en la Escuela de Alicante. Este es el acontecimiento a cuidar: aquel en el que los nuevos alumnos descubren en la realización de proyectos un vehículo para la integración de los conocimientos tecnológicos, teóricos y culturales que van adquiriendo, en un proceso que reafirme y siga construyendo su autonomía e identidad profesional.
Si algo caracteriza a la docencia de proyectos en Alicante es precisamente haber reconocido este proceso con el Proyecto Teórico Personal y el haber puesto al alumno en el centro del acontecimiento del proyecto, con el principio del Alumno/Actor, reconociendo y fomentando la diversidad de formas que el proceso puede adquirir dependiendo de los intereses del alumno.
Es por ello que tiene todo el sentido que sigan siendo los antiguos alumnos de la escuela los que introduzcan a los nuevos alumnos en este proceso. Ellos han desarrollado esa autonomía e identidad durante su formación y, en muchos casos, la han contrastado con la realidad. Con sus propuestas docentes rellenan la distancia entre un alumno recién llegado a la universidad y a la disciplina y los profesores ya asentados en ella.
Junto con los nuevos alumnos y los profesores forman lo que los teóricos del aprendizaje llaman una comunidad de práctica (Lave y Wenger 1991). Compartimos un arte y una profesión, pero no una definición de esta ni una meta común. En una comunidad de prácticas (en plural para enfatizar más aún la diversidad de propuestas) hay tantas metas como personas participan de ella. Y la comunidad en sí cambia y se redefine conforme sus participantes aprenden y cambian sus actividades, identidades, artefactos, conocimiento y sus prácticas cotidianas. Un panorama no tan distinto al que planteaba Boyarsky, y que ha inspirado PZ durante 5 años, sólo que está más basado en el aprendizaje de la práctica del proyecto que en la crítica social y de la profesión, y más preocupado de las alrededor de 150 personas que participarán del curso que de la Arquitectura (con mayúsculas y en abstracto).